Cuando aún no era reconocido por todo el pueblo, yo era un simple pastor de ovejas, indigno de mensión alguna y de vida tranquila.
Por lo general mis ocho hermanos envidiaban mis habilidades de pastoreo.
Aunque no lo sepan ellos me sirvieron luego para la guerra, y el cuidado de la manada me sirvió para cuidar a mi pueblo… Por lo menos eso dice la gente.
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